La práctica de yoga en mi clase busca integrar el cuerpo, la mente y el alma. Las asanas o posturas de yoga se realizan al ritmo de la respiración consciente, ayudando a mejorar la flexibilidad, la fuerza, el equilibrio y la movilidad del cuerpo.
Ofrezco diferentes opciones y fases de transición entre las posturas, así como variantes o asanas alternativas, para que cada practicante pueda adaptar la clase a su nivel. La idea es que cada persona pueda avanzar progresivamente en su práctica.
También incluyo meditaciones y visualizaciones guiadas; enseño diferentes pranayamas o técnicas y ejercicios de respiración para regular la energía vital y equilibrar el sistema nervioso.
Enfatizo la importancia de tener paciencia y constancia en la práctica. Hago hincapié en que no importa si el practicante aún no ha desarrollado ciertas condiciones físicas, ya que con tiempo y perseverancia, se pueden adquirir. Animo a los estudiantes a no frustrarse si algo no sale bien, ya que el proceso de aprender y crecer en el yoga es un camino personal y único para cada individuo.
Finalmente, busco que lo aprendido en la esterilla se pueda aplicar en la vida diaria. El yoga no se trata solo de lo que hacemos en clase, sino también de cómo llevamos estas enseñanzas a nuestra vida cotidiana. El objetivo es que los practicantes se sientan bien, tanto en la esterilla como fuera de ella, llevando consigo los beneficios del yoga en su día a día.
El masaje shantala infantil es una técnica tradicional de la India.
Los bebés al nacer, sienten un gran impacto del cambio brusco a un mundo nuevo y desconocido. Es esencial acompañarlo para restablecer su equilibrio. Que se sientan amados, comprendidos; cogerlos en brazos, acunarlos, cuidarlos, masajearlos…
El masaje Shantala es uno de los cuidados que se les puede dar al bebé. Los beneficios son múltiples, principalmente para el bebé, pero también para la persona que lo practica, ya que es un momento de conexión exclusiva con el pequeño. A los bebés ayuda a conciliar el sueño más fácilmente, relajándose; a calmar los dolores de barriguita, por cólicos o estreñimiento, favoreciendo la digestión; les da seguridad; pero sobre todo dan y aprenden a recibir amor.